La mitad del trabajo no es acertar. Es decidir cuánto pones encima de la mesa.
En el póker, la mitad del trabajo es decidir cuántas fichas (o cuánto dinero) apuestas. Existen centenares de teorías y mucha ciencia detrás de eso. Te da una idea de la importancia que tiene la gestión del capital en estas dos inversiones, y también en cualquier otra.
De hecho, podrías tener razón en cada apuesta que haces, con un valor esperado positivo grandioso, y aun así irte a la bancarrota si no utilizas un sistema de gestión del capital correcto.
La gestión de banca es cómo decides cuánto arriesgar en cada apuesta para sobrevivir a la varianza e intentar no arruinarte antes de que tu valor se materialice.
Con una estrategia correcta, conseguiremos minimizar el riesgo que llevan implícito las apuestas deportivas a base de «disolver» cada operación en un porcentaje correcto del total.
Tu banca (o bankroll, en término técnico apuestil) es el capital que destinas a esta actividad. Solo eso. Por supuesto, tu bankroll jamás puede ser el dinero que necesitas para el día a día. En otras palabras: dinero que estés dispuesto a perder. Si no es así ahora, no pasa nada. Pasa de esta inversión y de cualquier otra, trata de trabajar y ahorrar, y cuando llegues a ese punto, pasa a la inversión.
Hay múltiples estrategias de gestión de banca. Aquí te enumero unas cuantas que funcionan bien. Hay también muchas otras que están destinadas al fracaso, por lo que no hace falta mencionarlas. Si te interesa saber cuáles son, en el curso hablo un poquito de ellas también.
Pero vamos con un par que son muy efectivas y no hace falta complicarse mucho para entenderlas:
Nunca, nunca, nunca te pongas a perseguir las pérdidas. Tras una mala racha, hay personas que suben la apuesta para recuperar el capital perdido. Caen en pensamientos como:
Cualquiera de estas afirmaciones rompe tu propia gestión justo cuando más la necesitas, y es la vía más rápida a llegar a cero. La banca no se gestiona solo cuando ganas: se gestiona sobre todo cuando vas perdiendo.
La gestión de banca en sí es algo muy estricto. No basta con asumir que la llevas bien la mayor parte del tiempo; se debe llevar a rajatabla, día tras día.
La gestión de banca no genera valor esperado: lo protege. La ventaja la da apostar con valor; la gestión es lo que te permite seguir vivo para que ese valor se materialice en tu bankroll.
Debería cobrar por este artículo, porque sí, luego se puede complicar, pero solamente con estos dos conceptos —valor esperado y gestión del capital— es en lo que nos basamos los apostadores profesionales e inversores deportivos, y también los inversores tradicionales, las empresas y las grandes corporaciones para ganar dinero.
¿Qué porcentaje de mi banca debo apostar?
Como referencia prudente, no más del 2% por apuesta con stake fijo. Pero desconfía de quien te dé una cifra cerrada sin conocer tu caso: el porcentaje correcto depende de tu ventaja, tu capital y tu tolerancia al riesgo. Los enfoques conservadores arriesgan una fracción pequeña por apuesta, precisamente para poder resistir rachas largas.
¿Y si voy perdiendo mucho?
Revisa si el problema es varianza o un fallo en tu método, pero nunca subas las apuestas para recuperar. El camino claro en esos casos es hacer de nuevo el recuento de bankroll y seguir apostando la parte proporcional correcta. Al haber perdido, esa apuesta será más baja que la habitual, pero que no te preocupe. Aprenderás del error y el tiempo te pondrá en tu sitio.
Contenido educativo. Las apuestas son una actividad de alto riesgo. Apuesta solo con dinero que puedas permitirte perder.