El Club de los Vetados

Invertir en apuestas deportivas: en qué se parece a una inversión y en qué no

Pensar como un inversor ayuda, siempre que no confundas apostar con invertir.

Por Vetado Cero, apostador profesional vetado

¿Se puede invertir en apuestas deportivas? Depende de qué entiendas por invertir. No compras ningún activo que genere valor por ti, como sí haría una acción o un inmueble. Pero si lo trabajas con cabeza (valor esperado, gestión del riesgo y largo plazo), se parece mucho más a invertir que a jugar.

Está bien tomar la mentalidad de «inversor», pero diferenciémosla primero de lo que venden muchos embaucadores por internet. Es mucho más importante tener el conocimiento necesario y aplicarlo bien que todo lo que venden las macrocuentas de Instagram. Sí, aplicar este método requerirá disciplina, pero pensar que solo con levantarte a las seis de la mañana a hacer burpees te será suficiente es un grave error. Aunque malo malo, tampoco será.

Las inversiones tradicionales y las de apuestas deportivas se parecen en lo importante: ambas buscan rentabilidad gestionando riesgo y valor esperado, jamás acertando el futuro (ya sea en rentabilidades, empresas o eventos deportivos).

Por otro lado, también se diferencian en algo importante y algo filosófico: una inversión se apoya en un activo que produce valor, como puede ser una empresa o una divisa. En una apuesta, al contrario, no compras nada material: se trata de pura especulación.

En qué se parecen ambas inversiones

  • Valor esperado. El inversor compra cuando el precio está por debajo del valor real, y el apostador con criterio apuesta cuando la cuota paga por encima de la probabilidad real.
  • Gestión del riesgo. Ni uno ni otro mete todo su capital en una sola posición. Decidir el tamaño de cada operación es igual de importante que decidir la operación (o apuesta) en sí.
  • Largo plazo. Los dos juzgan sus resultados con una buena muestra y no en una operación suelta (o no deberían). Y los dos tienen que aguantar rachas malas sin rendirse y con una estructura que lo permita sin irse a la bancarrota.

Por eso, la «mentalidad de inversor» es la correcta para abordar esto, pero entendida bien.

En qué NO se parecen

Ahora, las diferencias. Que las hay, y son las que de verdad importan:

  • No hay activo subyacente. Como he dicho, una acción es parte de una empresa que genera valor. Una apuesta no produce nada: es un juego de suma cero (negativa, por el margen de la casa). Tu beneficio sale del bolsillo de otro, no de un activo que crece en valor.
  • La varianza es más brutal. Los vaivenes de una cartera de inversión, en general, son algo más suaves al lado de las rachas de pérdidas que puede encadenar una estrategia de apuestas. O eso dicen las definiciones genéricas, ya que con una buena estrategia de gestión del capital se puede compensar de manera muy efectiva y revertir ese efecto. Lo puedes comprobar en el simulador de varianza.
  • Te expulsan cuando ganas. Ninguna bolsa te limita por tener razón. Las casas sí: si ganas de forma sostenida, te limitan o cierran la cuenta.
  • Marco fiscal y legal distinto. La tributación de las ganancias de juego y la de las inversiones no son equivalentes. Infórmate según tu situación (no hay módulo de fiscalidad en el curso todavía).

La conclusión: ¿debería plantearme esta inversión?

Toma la mentalidad de la inversión tradicional: valor esperado, gestión del riesgo, largo plazo, disciplina. Es la única forma sensata de abordar las apuestas deportivas con probabilidad de éxito, y el cómo lo tienes desarrollado paso a paso en la biblioteca.

Pero no te engañes tratándolo como un activo seguro. Es una actividad de alto riesgo, con varianza dura y con la casa jugando en tu contra. Piensa como un inversor, pero sin dejar de aprender los conceptos y técnicas propios de esto.

Estate tranquilo, aprende, calcula, simula y no tengas miedo de cometer errores. Utiliza un capital pequeño y que no necesites, y da el salto cuando notes que conoces lo suficiente para ser rentable y tus simulaciones así lo hayan probado. Con todo esto, las apuestas deportivas son de las inversiones más rentables como primera inversión para dar el salto después (cuando no te quede ninguna cuenta con vida) a otro tipo de inversiones.

Preguntas frecuentes

¿Es más rentable que invertir en bolsa?

No se pueden comparar sin más: el riesgo, la liquidez y la naturaleza son distintos. Plantéalo como una práctica de nicho y de alto riesgo, no como un sustituto de invertir. En porcentaje, la rentabilidad potencial suele ser mayor, pero con un techo más bajo.

¿Puedo «diversificar» como en una cartera?

Sí, puedes y debes repartir el riesgo entre apuestas y mercados.

¿Por qué entonces hablar de inversión?

A estas alturas no es necesario disfrazarlo: hablamos de inversión porque lo es. Existen centenares de personas en España que nos dedicamos a ello, y aunque de nicho, existe un ecosistema de personas que han entendido los conceptos y realizan esta actividad dentro de lo posible.

Contenido educativo. Las apuestas son una actividad de alto riesgo. Apuesta solo con dinero que puedas permitirte perder.