Ni "es ilegal, demanda" ni "están en su derecho". La verdad tiene matices, y por eso importa.
Partimos de un punto que no es agradable para nosotros, pero que tenemos que asumir primero: al registrarnos en cualquier casa de apuestas aceptamos unos largos términos y condiciones que poca gente se lee, donde dicen explícitamente que se reservan el derecho de vetar o excluir a cualquier usuario sin necesidad de explicaciones.
Teniendo eso en cuenta, muchas de esas cláusulas carecen de legalidad o discriminan a los usuarios más allá de lo que permite la ley, lo que ha llevado a que las casas de apuestas pierdan sentencias aunque el usuario haya aceptado el contrato primero.
Así que bueno, dejo en tus manos la conclusión sobre «si es ilegal o no». El tema tiene muchos matices, y será un abogado especializado quien te dé una respuesta con mucho mayor valor que lo poco que pueda profundizar yo, que solo soy un apostador profesional. Si te interesa entrar al detalle, mándame un mensaje y te pasaré algún contacto para poder tratar tu caso.
En España, un contrato con un consumidor se rige por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y por la Directiva europea 93/13/CEE sobre cláusulas abusivas. La regla es sencilla: una cláusula es abusiva, y por tanto nula, cuando causa un desequilibrio importante en perjuicio del consumidor y permite a la empresa actuar de forma unilateral y arbitraria.
Eso es exactamente lo que han apreciado varios jueces.
Según recogió eldiario.es, uno de los primeros fallos favorables a un usuario llegó en 2016, en un juzgado de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), a raíz de un recálculo de cuotas.
El precedente más citado es de 2021. Según informaron medios como Confilegal, dos juzgados de primera instancia de Oviedo declararon abusivas las cláusulas de Betfair y Bet365 que les permitían limitar y cerrar las cuentas de usuarios que estaban ganando.
El razonamiento se repite en estos casos: una empresa no puede reservarse el derecho a expulsarte por el simple hecho de ganarle consistentemente, usando una cláusula que firmaste sin posibilidad de negociarla.
Comentemos tres matices importantes.
Primero, si te recalculan o anulan apuestas ya aceptadas, tienes un argumento sólido: esa práctica ha sido declarada abusiva más de una vez.
Segundo, reclamar es posible, pero es lento, es caso a caso y no garantiza nada. Existe la vía de la reclamación ante la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) y la vía judicial. Ambos procesos son lentos y ambiguos. Si tu cuenta ya está limitada y quieres saber por dónde empezar, lo tienes desarrollado en qué hacer si te limitan la cuenta.
Tercero, centralizar tu actividad en una sola cuenta que puede cerrarse en un momentito se va a convertir en dependencia. Ten tantas casas de apuestas abiertas como puedas, y busca también otras soluciones creativas que no se pueden comentar públicamente. Soluciones hay muchas, aunque ni una de ellas sea perfecta.
Un aviso, por si te aparece la tentación: jugar en casas sin licencia en España, las que tienen dominio .com, te expone a sanciones de la DGOJ y a problemas con Hacienda, además de perder la capa de protección que te da la regulación española. Puede ser una solución, pero con una carga de riesgo bastante mayor. No lo recomendaría.
¿Pueden quedarse con mi dinero?
El saldo legítimo es tuyo y deben devolvértelo. Otra cosa son las ganancias de apuestas que la casa anula alegando error o fraude; ahí es donde aparecen los conflictos y donde los tribunales han dado la razón al usuario en casos de recálculo. Si no te dejan retirar tu saldo, documéntalo todo y consúltalo con un profesional.
¿Sirve de algo reclamar a la DGOJ?
La DGOJ supervisa a los operadores con licencia en España y puedes presentar una reclamación. No resuelve disputas de dinero como un juzgado, pero deja constancia y puede abrir expediente. Aunque no son demasiados los casos que han dado una solución al apostador individual, su trabajo es más colectivo.
Este artículo es información general sobre el marco legal en España, no asesoramiento jurídico. Cada situación es distinta. Si vas a reclamar, consulta con un profesional.